Las competencias digitales como pilar de la formación
Según un estudio publicado en JAMA Network Open, expertos en salud digital de 79 países propusieron un conjunto de competencias que los profesionales de salud deberían dominar: alfabetización digital en salud, uso de historias clínicas electrónicas, análisis de datos y capacidad de evaluar tecnologías en la práctica clínica (Rasmussen et al., 2022).
En Brasil, la literatura académica refuerza que la formación profesional debe incluir competencias digitales como parte de la educación continua.
La adopción de tecnología mejora el desempeño y reduce la carga de trabajo
Un estudio basado en el modelo TOE (Technology-Organization-Environment) concluyó que "la adopción de tecnologías digitales de salud contribuye significativamente a mejorar el desempeño de los profesionales y reducir la sobrecarga de trabajo clínico", especialmente cuando hay alineación organizacional y un entorno favorable al cambio (Zhu et al., 2021).
Esto destaca que la tecnología por sí sola no basta: se necesita una estructura organizacional que la soporte e incorpore al flujo de trabajo clínico.
Competencia y tecnología: dos caras de la misma moneda
El uso de inteligencia artificial en la práctica clínica es otro ejemplo de avance con impacto directo. En un estudio publicado por The Guardian en 2025, aproximadamente el 30% de los médicos generales en el Reino Unido reportaron el uso de IA en consultas, principalmente para resumir información y apoyar el razonamiento clínico.
Según Health Informatics Journal, "la competencia digital debe incluirse como constructo esencial en la formación de profesionales de salud" (Smith et al., 2023).
Implicaciones para la formación y práctica profesional
La formación de profesionales de salud necesita adaptarse en dos frentes:
- •Educación formal: los currículos de grado y residencia médica deben incluir módulos que aborden historia clínica electrónica, análisis de datos clínicos, ética de la tecnología en salud y competencias en sistemas de información.
- •Educación continua: los profesionales en ejercicio necesitan oportunidades de actualización. Según Reuters, empresas e instituciones de enseñanza están desarrollando programas específicos de certificación en IA aplicada a la salud (Reuters, 2025).
Conclusión
El nuevo profesional de la salud no es solo clínico, es un traductor de datos, un integrador de tecnología y un tomador de decisiones bien fundamentado. Como concluye el estudio de Rasmussen et al. (2022): "la formación en competencias digitales no es opcional, es un imperativo para la práctica clínica segura y eficaz."
